POR QUÉ SE EXTENDIÓ LA NARIZ DEL CONCORDE?

Cambridge. Diecisiete años después de que voló su último vuelo, Concorde sigue siendo una parte icónica de la historia de la aviación. Conocido por su forma larga y delgada, el elegante avión se parecía más a un cohete aerodinámico que a un avión supersónico. Quizás uno de los rasgos característicos clave del Concorde fue su nariz alargada y móvil. Echemos un vistazo más de cerca.

La nariz larga y puntiaguda del Concorde funcionaba para reducir la resistencia y mejorar la eficiencia aerodinámica, pero planteaba un problema. Durante el despegue y el aterrizaje, el avión voló en un ángulo pronunciado. Su parte delantera estaba inclinada hacia el cielo, y su cola apuntaba hacia abajo. Con el avión en esta posición, la visión del piloto se vería obstruida, por lo que los ingenieros tuvieron que encontrar una solución.


La solución a este problema fue ajustar el Concorde con una nariz caída o una nariz que funcionaba con un sistema de bisagra. La nariz caída del Concorde es una sección no presurizada del fuselaje de la nariz que está articulada al extremo delantero de la carcasa de presión. Viene con una visera retráctil que protege el parabrisas principal de las altas temperaturas que se pueden experimentar durante el vuelo supersónico.


Este mecanismo permitió al piloto ver cuando el avión despegaba, aterrizaba y rodaba en tierra mientras proporcionaba la forma aerodinámica necesaria para el vuelo subsónico y supersónico.


Esta ingeniosa pieza de ingeniería fue diseñada y producida por Marshall de Cambridge (Engineering) LTD en nombre de la División Filton de la British Aircraft Corporation.

50 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo